Despachos de maracuyá y granadilla superarán los US$ 70 millones este año

En el ‘I Congreso Internacional de las Pasifloras del Perú’ se busca fortalecer las capacidades de los integrantes de ambas cadenas y promover su recuperación.

Agenda pendiente incluye la aparición de plagas y enfermedades a raíz de los fenómenos climatológicos, entre otros.

Jueves 10 de agosto-. La gerenta de agroexportaciones de la Asociación de Exportadores (ADEX), Claudia Solano Oré, estimó que los despachos al exterior de las pasifloras (maracuyá y granadilla) cerrarían este año en US$ 70 millones 766 mil, lo que significaría un crecimiento de 15.6% en comparación al 2022 (US$ 61 millones 211 mil).

Fue durante su exposición ‘Perspectivas del cultivo de granadilla y maracuyá en Perú’, durante el ‘I Congreso Internacional de las Pasifloras del Perú’, realizado en Barranca con el apoyo del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), y que tuvo como objetivo fortalecer las capacidades de los integrantes de ambas cadenas y promover su recuperación, pues desde hace años enfrentan una serie de factores que les impiden aprovechar las oportunidades.

“Los envíos de maracuyá pasarían de US$ 60 millones 473 mil en el 2022 a US$ 70 millones 007 mil este 2023, en tanto, los de la granadilla de US$ 738 mil a US$ 759 mil. Se incrementarían 9% y 5%, respectivamente”, detalló.

Destacó que ambas frutas del género pasifloras son requeridas por la industria alimentaria y cosmética. “También forman parte de la canasta de los superfoods. Existe un aumento del consumo de frutos exóticos, como la maracuyá y granadilla a nivel internacional, usados en la elaboración de bebidas ready to drink y el sector bares y Horeca” afirmó.

La exportación de maracuyá incluye jugos, concentrados y pulpas que llegan a Países Bajos, EE.UU., Francia y Chile; mientras que en el caso de la granadilla resaltan los refrescos y la fruta fresca. Se envían a Chile, Guatemala, Italia y España.

“La granadilla y maracuyá frescas tienen acceso a más de 20 países y este año se abrió Argentina a nuestra granadilla, lo cual supone nuevas oportunidades, pero para ello se deben superar ciertos aspectos”, aseveró Solano Oré.

Enumeró los problemas surgidos por la aparición de plagas y enfermedades a raíz de los fenómenos climatológicos. En esa línea, resaltó que gracias la nueva firma de renovación del convenio entre ADEX e INIA se retomarán las actividades de fortalecimiento de la cadena productiva de la maracuyá y se incluirán trabajos de investigación con miras a atender las problemáticas de la granadilla.

Otros son el mal manejo agronómico de los cultivos (falta de nutrición, de poda, mala infraestructura), y la disminución de las hectáreas cosechadas que resulta en una menor producción.

INIA

El jefe del Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), Jorge Ganoza Roncal, destacó a Barranca como la mayor zona productora de maracuyá; sin embargo, recordó que este cultivo se inició en la selva peruana, por lo que sugirió reiniciar la siembra de esta pasiflora en esa parte del país.

Añadió que desde el 2018 despegó el interés de los productores por mejorar la semilla de la maracuyá gracias al proyecto ADEX e INIA, el cual abarca 3 aspectos fundamentales: el mejoramiento de la infraestructura, impulsar la tecnología de los plantíos y capacitar correctamente a todos los integrantes de la cadena.

“Esta fruta es muy importante por su uso y no se está aprovechando como se debe. Por ejemplo, en la zona de Huila (Ecuador) se demanda maracuyá dado que los productores locales ahora se dedican más al café. Es una gran oportunidad por aprovechar”, apuntó.

A su turno, el presidente del comité de Frutas y Hortalizas del gremio, Elkin Vanegas, mencionó el trabajo del sector público y privado a fin de impulsar las pasifloras, que hasta hace 15 años no tenían un posicionamiento en los mercados internacionales.

Luego de destacar a La Libertad, Lambayeque, Lima y Áncash como las principales zonas productivas de maracuyá y agregar que incluso tendría un buen desempeño en zonas de altura, resaltó que esa cadena impulsa la economía local y aporta a la cultura gastronómica del país. “Involucra a más de 8 mil familias y 50 mil empresas”, precisó.

También recomendó mantener las buenas prácticas agrícolas y trabajar con ética, lo que cobra más relevancia en la actualidad, siempre de la mano con el mejoramiento genético de las semillas y la trazabilidad (para el consumo interno y exportación).

Algunos de los temas tratados por los expositores peruanos y extranjeros, fueron ‘Fenómeno del niño 2023: Diagnóstico y efectos en el cultivo de Maracuyá’, ‘Tecnologías innovadoras en el cultivo de granadilla para exportación’, ‘Consecuencias por plagas y enfermedades del maracuyá: casos de tallula y mosca del botón floral’, entre otros.

El evento es organizado por ADEX e INIA, con la coorganización de Frutosa, Agromar Industrial, Quicornac, Selva Industrial y Pacific Fruit; y el auspicio de Quiagral, Santa Vita y el Banco de Crédito del Perú.

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