Las extraordinarias historias de vida que ocurren en el Hospital Virgen de la Puerta de EsSalud de La Libertad

Un pequeño de 4 años y su joven madre regresan a sus hogares luego de haber pasado por complejas operaciones.
El Hospital de Alta Complejidad de EsSalud de La Libertad realiza más de 550 intervenciones mensuales.
La sonrisa de Carlitos, a sus cortos 4 años de vida, nunca fue tan grande. Ha regresado al hospital Virgen de la Puerta de EsSalud, a los brazos de los médicos y enfermeras que le dieron una segunda oportunidad de vida tras sufrir una agresiva neumonía bacteriana que había necrosado más del 50% de su pulmón derecho. Pero está vez, ha venido solo de visita.


“Cuando me dijeron lo que tenía mi hijo yo pensé que él podía irse de este mundo, lloré mucho, me derrumbé”, cuenta Carmen Cabanillas, mamá de Carlitos. Recuerda que mientras su pequeño permanecía sedado, ella le cantaba “me lavo las manitos con agua y con jabón, las presento a Cristo mediante una oración» y su pequeño suspiraba profundamente.
Todo comenzó con una gripe común, pero esta no cesó a los quince días sino todo lo contario, atacó con agresividad el cuerpo del pequeño. La fiebre alta, la tos, la respiración acelerada e incluso una infección necrosante del pulmón derecho amenazaban la vida de Carlitos, por lo que tuvo que intervenirse de inmediato en una sala quirúrgica.
“Las bacterias se habían instalado en la parte inferior del pulmón y al no ver mejoría tuvimos que intervenir. Encontramos más de la mitad del pulmón derecho necrosado, entonces procedimos con la resección en la zona; la operación fue muy compleja y duró aproximadamente cinco horas, pero le salvamos la vida”, detalla el Dr. Milton Ramírez, director de hospital de Alta Complejidad Virgen de la Puerta de EsSalud, en Trujillo.
Hoy, el pequeño ha regresado al hospital donde recuperó la sonrisa y lo primero que hizo es correr hacia los brazos de las enfermeras Fiorella Siccha y Diana Sauceda, quienes cuidaron de él durante toda su estadía. “Nos llena de orgullo verlo sonriente y con energía, su fortaleza ha dejado una huella en nuestro corazón”, mencionan.
Operación a “corazón abierto”
Los pasillos de este hospital en Trujillo esconden historias conmovedoras y llenas de valor. Karen Alfaro, una joven madre de 30 años de edad acaba de ser sometida a una operación a “corazón abierto” y luego de algunas semanas de recuperación y rehabilitación, va a volver a ver su pequeña Sofy, su hija de 8 años de edad.
“Cuando ingresé a sala de operaciones les dije a los médicos que quería vivir porque tenía una pequeña hija por quien debía ver y, poder verla hoy, es la mejor medicina para mi corazón”, dice Karen muy emocionada al tener unos minutos a su hija. Antes, debido a una cardiopatía congénita, no podía siquiera caminar.

El hospital de Alta Complejidad Virgen de la Puerta viene realizando semanalmente dos intervenciones cardíacas; generalmente los pacientes son padres de familia o adultos mayores cuya recuperación se ve fortalecida con la visita de sus familiares.
“Es importante este soporte emocional para el paciente y para su bienestar. Ellos esperan con ansias este momento y nosotros nos encargamos de cuidar todos los protocolos de salubridad para el ingreso de un niño o niña, madre o padre, abuelito o abuelita. Además de ello, el paciente realiza terapias específicas para su recuperación”, señala el Dr. Gerber Polo, cirujano cardiovascular.
Karen Alfaro sufría de una cardiopatía congénita y esperó durante 4 años para poder realizarse la operación ya que temía viajar por mucho tiempo a la capital. Ahora, gracias a las operaciones y la gestión de la máquina de circulación extracorpórea, que hace las funciones de un corazón y pulmón, ha podido ser operada en su ciudad natal y continuar así con su vida.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *