Ni invidente, ni sordomudo: Conadis lanza guía con pautas para atender adecuadamente a una persona con discapacidad

  La barrera actitudinal, reforzada por prejuicios y estereotipos, constituye una de las más recurrentes que limitan el desarrollo de la población con discapacidad.

El Conadis publicó, recientemente, la “Guía para el trato adecuado a las personas con discapacidad”; documento con el que, a través de pautas orientativas, se busca promover el respeto y buen trato hacia las personas con discapacidad, sobre todo, cuando recurren a entidades que brindan servicios públicos o privados.

Una encuesta realizada por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, en el año 2020, reveló que el 61 % de la sociedad peruana cree que las personas con discapacidad son discriminadas frecuentemente, a raíz de percepciones negativas sobre la discapacidad que terminan reforzando desigualdades y limitando las oportunidades de desarrollo de dicha población. Por ello, el Conadis, a través de la guía, brinda las siguientes pautas:

  • Recuerde que es “persona con discapacidad”, mas no “discapacitado/a”, porque, ante todo, se le reconoce como un sujeto de derechos. La discapacidad no es inherente a la persona, no la define ni la imposibilita de poder lograr sus objetivos.
  • No debe usar adjetivos como “sordomudo”, “invidente” o “minusválido”. Lo correcto es que se dirija a ella como persona con discapacidad o, en el mejor de los casos, por su nombre.
  • Si va a atender a una persona con discapacidad física –por ejemplo, una persona usuaria de silla de ruedas-, diríjase a ella y no a su acompañante, ubíquese de frente y a su misma altura.
  • Si va a atender a una persona con discapacidad auditiva, consúltele el tipo de comunicación que prefiere utilizar: lengua de señas peruana, lenguaje escrito, lectura de labios u otro medio alternativo de comunicación.
  • Si va a atender a una persona con discapacidad visual, realice explicaciones verbales descriptivas para ayudarla a comprender la información y el contexto en el que se encuentra.
  • Si va a atender a una persona con discapacidad intelectual, no la infantilice, contemple con respeto sus opiniones o puntos de vista. Deje que se desenvuelva autónomamente.
  • Finalmente, si va a atender a una persona con discapacidad psicosocial, respete el tiempo que requiere para expresar sus ideas y reduzca, en la medida de posible, la estimulación sensorial y las interrupciones (ruidos intensos, exclamaciones, elementos visuales, entre otros).

La guía es de acceso público. Puede ser descargada haciendo clic aquí.

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